Cambiar de empresa siendo persona con discapacidad

Uno de los motivos para querer cambiar de empresa siendo persona con discapacidad, es muy diferente a los que otra persona puede tener para dar el paso adelante y cambiar. 

Normalmente, los principales motivos que llevan a una persona a cambiar de empresa son: 

  • Mejora de condiciones laborales: horario, flexibilidad, distancia, teletrabajo, beneficios, etc. Y la mejora de las condiciones económica, por supuesto. 
  • Situación incómoda, conflictiva o de incertidumbre en el puesto de trabajo. La mala relación con jefes o compañeros, una cultura de empresa autoritaria y tradicional o la situación de inestabilidad económica de la empresa, mueven a muchos profesionales a valorar otras alternativas. 
  • Crecimiento Profesional. Sentir que se ha tocado techo en la empresa, buscar desarrollo profesional, dar un salto de responsabilidades o nuevas funciones son unas de las razones más comunes y de las más usadas en la entrevista de trabajo para argumentar el cambio
  • Despidos y Salidas pactadas. 

Sin embargo, para una persona con discapacidad hay un motivo que, aunque pueda parecer relacionado al crecimiento profesional, redunda más en su crecimiento personal que profesional como es el paso de un Centro Especial de Empleo a una empresa ordinaria. 

¿Por qué es un cambio tan grande si sólo es un cambio de empresa? 

Puede parecer que se trata de un simple cambio de empresa, pero no es así ya que, para la mayoría de las personas con discapacidad, el centro especial de empleo es su único medio de acceder al mercado laboral, dada la situación laboral tan complicada que tenemos. 

Un centro especial de empleo está concebido como ese paso intermedio para las personas que discapacidad antes de su incorporación al mercado laboral ordinario, pero esa concepción de origen no se está pudiendo llevar a cabo y se convierten en “empresas que contratan a discapacitados” como me dicen cuando vienen muchas personas a dejarnos sus currículums. 

Dar el salto supone al trabajador con discapacidad, sentirse plenamente integrado en el mercado laboral. 

¿Se facilita desde los centros especiales de empleo este salto? 

A simple vista, podría parecer que no ya que, si se comprueba la vida laboral de una persona desde que le conceden la discapacidad, sus trabajos suelen ser en uno u otro centro especial de empleo. 

Esto puede ser por dos motivos: 

  • Porque te gusta ese tipo de empresa y el servicio que ofrece a personas con discapacidad, empresas, sociedad…, como es mi caso. 
  • O porque no puedes acceder a una empresa ordinaria, como les sucede a muchas personas con discapacidad. 

Pero el XV Convenio Colectivo General de Centros y Servicios de Atención a Personas Con Discapacidad, en su artículo 54.6 establece que: 

Todo trabajador o trabajadora con discapacidad procedente de un centro especial de empleo que se incorpore al empleo ordinario tendrá derecho a un año de excedencia voluntaria en el centro especial de empleo con derecho a reincorporarse si hubiera vacante en el grupo profesional en el que ejercía su actividad en la empresa cuando se resuelva la relación laboral con la empresa ordinaria. 

¿Qué significa ese derecho? 

Muchos podrían pensar que es el derecho a una excedencia más, pero no es así. Es dar la oportunidad a una persona con discapacidad la oportunidad de desarrollarse personalmente, sin que le suponga un salto al vacío. 

Digamos que, no lo saca de su zona de confort, sino que se la amplía.

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