Todo sobre el Contrato Fijo Discontinuo

¿Qué es un contrato fijo discontinuo? 

El contrato fijo-discontinuo es un tipo de contrato indefinido que se acuerda para realizar trabajos que tengan el carácter de fijos, que sean estables, pero discontinuos en el tiempo. 

Tiene lugar cuando el trabajador solo se emplea durante una temporada al año, siempre y cuando lo haga cada temporada en la misma compañía. En el caso de los Centros Especiales de Empleo se suele dar este tipo de contrato para limpieza de colegios, por ejemplo. 

Está pensado para mejorar las condiciones de un contrato temporal ya que muchos picos de demanda de trabajo suelen ser cíclicos y, si se planifican, pueden ser cubiertos con un contrato fijo discontinuo. 

Características del contrato fijo discontinuo 

Los contratos fijos-discontinuos tienen que ser necesariamente por escrito y debe indicar: 

  • La duración estimada de la actividad. 
  • Los criterios del Convenio Colectivo aplicable para realizar el llamamiento, es decir, el orden con que se llamará a los empleados cada temporada para su contratación. 
  • La jornada laboral estimada y su distribución horaria. 

Si el contrato no se realiza por escrito se presumirá que la jornada es completa, salvo que la empresa acredite que el contrato era tiempo parcial. 

Se debe saber que en un contrato fijo discontinuo la relación laboral se suspende tras terminar la temporada y el trabajador queda en situación de desempleo durante este periodo de tiempo. 

El contrato fijo discontinuo se justifica por una necesidad de dar respuesta al trabajo durante una determinada temporada al año, pero sin que se tenga certeza de la fecha de inicio. Ahora bien, como se presupone que existirá una continuidad año tras año, lo propio es que el contrato sea indefinido. 

El llamamiento 

Se trata de un procedimiento para reincorporarse a su puesto de trabajo cada temporada, que se regula en el convenio colectivo. 

Todos los años, la empresa estará obligada a avisar formalmente al trabajador de que va a comenzar la temporada para que se prepare para reincorporarse a su puesto de trabajo. 

El llamamiento se realizará en función de la antigüedad de cada trabajador. La jurisprudencia tiende a priorizar que esta comunicación se haga por correo ordinario certificado. 

Pueden darse tres supuestos en los que el trabajador se puede negar a reincorporarse: 

Causa de fuerza mayor 

El trabajador tiene que demostrar la imposibilidad material de reincorporarse a su puesto de trabajo, y para ello ha de aportar un parte médico que así lo certifique. 

Si existe una imposibilidad de desplazarse al lugar de trabajo o alguna otra contrariedad inesperada, el trabajador conserva su derecho de ser llamado para la siguiente temporada. Es importante señalar que tendrá que acreditar esta circunstancia después de cada llamamiento. 

Causa de baja laboral 

Si hay una baja laboral, el empresario está obligado a hacer el llamamiento porque si no lo hace incurriría en un despido improcedente. Ahora bien, una vez que haya recibido la notificación, es obligación del trabajador notificar a la empresa la imposibilidad de reincorporarse, en esta ocasión por estar de baja. En este caso, el trabajador mantendrá su derecho a ser llamado para la siguiente temporada si su baja ya a ha terminado. 

Causa de baja voluntaria 

El trabajador renuncia a reincorporarse a la empresa sin ningún motivo justificado. Por lo tanto, da lugar a una finalización de la relación laboral que no incluye en ningún caso indemnización por despido.  

La empresa tiene que asegurarse de que el trabajador fue avisado en tiempo y forma. Por ello se recomienda utilizar el correo certificado con acuse de recibo.

Suscríbete a nuestro boletín de noticias




¿Y si no se hace el llamamiento? 

La falta de llamamiento del empresario puede suponer el despido del trabajador fijo-discontinuo.  

El trabajador fijo-discontinuo podrá presentar una papeleta de conciliación por despido improcedente ante el incumplimiento del empleador. 

Cese y Extinción del contrato fijo discontinuo 

Cuando termina la temporada de trabajo, el contrato queda en suspenso y eso permite al trabajador buscar otra ocupación laboral o cobrar el subsidio si concurren las circunstancias. Es importante señalar que durante este periodo la persona estará formalmente en situación de desempleado y podrá solicitar su derecho a prestaciones durante estos meses. 

El trabajador no tiene derecho a indemnización por despido cuando finalice el trabajo, ya que no hay extinción del contrato, sino una interrupción. 

Sí tendrá derecho a un finiquito que incluya el pago de la parte proporcional de pagas extraordinarias, de vacaciones, etc. que le corresponda por el tiempo trabajado. 

En caso de despido improcedente se deberá liquidar al empleado en base a este criterio, pero sólo se debe tener en cuenta el tiempo durante el cual se haya trabajado.

Sobre la extinción del contrato fijo discontinuo ya hablé en otro artículo.

Si todavía sigues teniendo dudas por resolver, puedes solicitar una consulta por mail, o reservar una sesión por skype, de ambas formas daré respuesta a tus dudas de una forma que sea fácil de entender y de forma que quede totalmente resuelta.